Los textos ladran (LTL)

 "Bien sabido es que tienes tú un cumpleaños. Imagínate, uno solamente al año. Ah, pero te quedan 364 días del no cumpleaños, y precisamente son los que celebramos aquí", afirmaba el Sombrerero Loco junto con la Liebre de Marzo, explicándole a Alicia que la vida es un acto de festejo.


En el País de las Maravillas, el cumpleaños no es un mero día en el calendario: es una cuestión de ser o no ser, un dilema sobre pertenecer a un sistema que te obliga a festejar, que te pone un día para disfrutar y los demás para trabajar, cumplir obligaciones y reprimir tu yo.


Por eso, hoy propongo tomar la vida como un acto de festejo y dejar atrás todas las nomenclaturas humanas, todas las categorías del ser. Limitemonos al hedonismo, al disfrute y a la escucha activa: una escucha crítica que genere pensamiento, no pensamiento por el pensamiento mismo; arte, no arte por el arte; poesía, no poesía por la poesía.


Propongo —invito— dejar la lógica capitalista solo por un día. Poner en práctica nuestros estímulos ociosos sin un solo porcentaje de culpa, sin pensar que no estamos generando, sin pensar siquiera que todo esto tenga sentido.


Telón


Mi vecina dice que soy un espectro,

que yo no soy yo.

¿Lo vieron?

Me dijo que todo lo que creía era mentira,

y que esta lluvia revelará las verdades de un pueblo que se prende fuego.


Las carnes que ayer sirvieron para el funeral de mi padre

sirven hoy como fiambres para el casamiento de mi madre con mi tío,

relataba Hamlet en su definición de la traición.


Oh, desesperados aquellos que, en busca del nihilo,

solo se encuentran con la nada tangible que el ser humano empieza a nomenclar:

la ontología de la carne.


El advenimiento de la nada,

no de la nada como algo,

sino de la no existencia.


Oh, empoderados los críos que nunca nacieron,

porque no son parte de esta mísera tierra.

Perecerá en el aire de la eternidad mi ambigua persona


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