Carta contra el suicidio
¿Qué vas a hacer? Tranquilo, con paciencia, que la muerte llega sola.
¿Para qué adelantar más todo, burocratizar el tiempo del resto de tu familia, que se tiene que hacer cargo de tu carne sin alma?
No molestes hijo de puta.
¿Para qué llenar de angustia la línea del tiempo de mil generaciones?
Si pensas en la eutanasia, a menos de que no sufras de esclerosis lateral amiotrofica, ¿qué sentido tiene? Y vos dirás ¿qué me importa el giro Copernicano y la línea de tiempo cuando todo esto es una mierda y me estoy cagando de hambre?
“¿Por qué me llenas de sermones sobre la importancia de tener un techo y agua caliente, si mi problema va más allá?”
No sé, simplemente no sé. Es mi concepción occidental de la moral.